Logo Centro de Recordación de los Héroes Polacos
Centro de Recordación de los Héroes Polacos
Inicio
Historia de las Relaciones Judeo Polacas Misión
Búsquedas
Héroes Polacos
Artículos
Prensa
Newsletters
Actividades
Arte y Cultura
Polonia
Educación
Agenda
Enlaces
Forum

Actividades
Volver a Actividades 2006

61º aniversario de la Liberación de Auschwitz-Birkenau

El 27 de enero de 1945  tropas soviéticas ingresaban a Auschwitz y liberaban a los sobrevivientes. Con motivo de conmemorarse un nuevo aniversario de la Liberación, el Centro de Recordación de los Héroes Polacos escribió y difundió el siguiente artículo en homenaje a todos aquellos que fueron asesinados en los campos de exterminio nazis.

Auschwitz-Birkenau o La encarnación del mal

A aquellos que descreen de todo, a los que niegan el holocausto y distorsionan la verdad histórica es nuestro deber recordarles, a 61 años de los hechos, que en los campos de exterminio de Auschwitz-Birkenau los nazis confinaron, exterminaron y torturaron sin piedad a cientos de miles de personas, la mayoría de ellos judíos.

Este campo, que fue instalado en la ciudad polaca de Oswiecim, (país invadido por Alemania) y que denominaron “Auschwitz”, estaba ubicado cerca de un cruce de trenes no por mera casualidad, sino que para facilitar el traslado y el transporte de los que luego ellos mismos iban a asesinar.

Auschwitz fue ideado en un principio como campo de detención de políticos e intelectuales polacos opositores al régimen nazi. Para los nazis las razas inferiores debían ser exterminadas y otros pueblos, como el polaco, esclavizados y reducidos a la ignorancia. Los polacos eran un grupo especialmente odiado por los alemanes no sólo por negarse a colaborar con el régimen sino también por haberse negado a cederles una porción de su territorio, llamado “el corredor de Danzig”. Polonia fue durante toda la guerra el blanco predilecto de Hitler, sus ciudades, salvajemente destruidas y sus habitantes convertidos en mano de obra esclava. En el año 1942 el gobierno polaco, que debió exiliarse y actuar desde Londres, alertó a los aliados sobre la existencia de campos de exterminio nazis en Polonia, pero lamentablemente no fue escuchado. 

Tal era la maldad imperante en el III Reich que incluso a sabiendas de que la matanza de judíos y de otras minorías les distraía recursos que les eran vitales para ganar la guerra, los nazis prefirieron continuar con los asesinatos en masa, y a último momento cuando las tropas aliadas se acercaban intentaron borrar, cobardemente, los rastros de sus crímenes desmantelando las cámaras de gas y forzando a los prisioneros a emprender en condiciones infrahumanas las “marchas de la muerte”.  

Cabe recordar que en ese momento, la mayor parte del pueblo alemán (teóricamente considerado uno de los más cultos de Europa), apoyó y defendió el genocidio más grande de la historia, algunos de ellos tomando parte activa durante la guerra, y otros, desde su rol de “observadores” pasivos e indiferentes.

Auschwitz es la más alta demostración de la existencia del mal en el hombre y viene a poner en duda la postura  “racional” con que se quieren analizar algunos conflictos tratando de entender la posición de la otra parte cuando a veces esto es imposible.

Dr. Marcos Resnizky

News del Centro Instantáneas de un genocidioBoletines Culturales de la Embajada de PoloniaNews del Centro

Po polsku English